Un análisis de McKinsey revela que entre el 13 % y el 19 % de los costos logísticos podrían derivar de estas interacciones ineficientes, lo que representa pérdidas de hasta 95 000 millones de dólares al año, solo en la economía estadounidense.

Dentro de este conjunto de valores, se generan entre 65 000 y 95 000 millones de dólares en desperdicios en los puntos de interacción entre transportistas, despachadores, empresas de logística de terceros (3PL) y transportistas en el momento de la entrega. La mayoría de estas pérdidas afectan a las empresas B2B, probablemente entre 45 000 y 66 000 millones de dólares al año. Las pérdidas en las interacciones B2C pueden ascender a entre 18 000 y 28 000 millones de dólares al año, principalmente debido a los costes del tiempo de espera.

  • Blind Handoffs” (Entregas a ciegas): McKinsey identifica los traspasos de mercancías entre partes (fabricantes, almacenes, transportistas) como puntos críticos donde la falta de información, errores y demoras generan entre el 13% y el 19% de los costos de logística, sumando hasta $95 mil millones anuales en pérdidas en EE. UU..
  • Detención y Dwell Time (Tiempos de espera): Los tiempos muertos en los muelles de carga, donde los camiones esperan más del tiempo estándar, representan una pérdida enorme, acumulando millones de horas ineficientes al año que los transportistas suelen absorber.
  • Gestión ineficiente de la última milla: El auge de envíos “gratis” y devoluciones, junto con la re-entrega de paquetes dañados (que a menudo llega al 10% de los envíos), añade costos ocultos que no siempre se reportan en el gasto general.
  • Ineficiencias en carga refrigerada y especial: Analizando la industria farmacéutica, McKinsey señaló que, aunque solo el 2% de los productos requieren distribución refrigerada, estos representan casi la mitad de los costos totales de transporte. Los envíos exprés garantizados cuestan de dos a cinco veces más que la entrega regular.
  • Baja utilización de capacidad: Muchos vehículos circulan con carga parcial o vacíos (“empty running”), lo que eleva el costo por unidad transportada. 
2. Factores Estratégicos y Tecnológicos
  • Tecnología obsoleta: La dependencia de sistemas ERP anticuados, hojas de cálculo manuales y la falta de visibilidad en tiempo real (GPS/IoT) ocultan ineficiencias que los competidores digitalizados sí logran optimizar.
  • Errores en la facturación: En el sector de transporte marítimo, McKinsey ha detectado que la complejidad de los contratos lleva a que hasta el 20% de las facturas de terminales sean incorrectas o excesivas.
  • Costos de cumplimiento y administrativos: Los cambios en las regulaciones, aranceles y la documentación de aduanas representan una carga operativa que a menudo se subestima. 
3. Recomendaciones de McKinsey
  • Digitalización de las entregas: Implementar soluciones tecnológicas que eliminen los “blind handoffs” y permitan visibilidad en tiempo real de la carga.
  • Adopción de “Lean Logistics”: Aplicar técnicas de gestión esbelta para eliminar pasos innecesarios y optimizar procesos en almacenes y transporte.
  • Uso de “Cleansheets”: Utilizar modelos de costos detallados (cleansheets) para calcular los precios de transporte, lane-by-lane, y compararlos con las tasas actuales, permitiendo identificar ineficiencias en el transporte de entrada (inbound).
  • Revisión de la estrategia de “envío gratis”: Analizar el verdadero impacto en el margen de los servicios premium y de devolución para ajustar las políticas de precios.
En resumen, McKinsey enfatiza que estos costos no son inevitables, sino resultado de procesos subóptimos y falta de visibilidad tecnológica, lo que convierte la digitalización y la reingeniería de procesos en imperativos para la rentabilidad. 
Fuentes https://www.mckinsey.com/industries/logistics/our-insights/digitizing-mid-and-last-mile-logistics-handovers-to-reduce-waste